Sé protagonista de tu propia historia
Tom Holland tenía diecinueve años y el mundo a sus pies, pero la ansiedad la peleaba solo. Su historia no cambió cuando llegó el papel de Spider-Man: cambió el día que dejó de esperar y decidió hacerse cargo.
Tom Holland tenía diecinueve años y el mundo a sus pies, pero la ansiedad la peleaba solo. Su historia no cambió cuando llegó el papel de Spider-Man: cambió el día que dejó de esperar y decidió hacerse cargo.